Perros Alpinos, al rescate de la literatura andina.

Perros Alpinos, al rescate de la literatura andina.

Seguramente todos cuando se aventuraron en el mundo de los cerros, escucharon la frase cliché «Chile, país de montañas», esto con la lógica que un 80 por ciento del territorio nacional, es montañoso y por eso no es de sorprender, que al contrario de lo que hoy en día se repite casi como mantra, nuestro país, tiene una centenaria historia ligada a aventuras, cumbre y hazañas.

Dentro de la literatura deportiva chilena, podemos señalar que hay un pequeño apéndice dedicado al montañismo. Éstos, han comenzado a tener algo más de frecuencia junto con las expediciones nacionales a Los Himalayas, y a dejar testimonio de logros en los ochomiles.

Pero, también hay una interesante y patrimonial literatura de décadas pasadas, que el grupo ‘Perros Alpinos’, han decidido intentar rescatar en un hermoso proyecto, que hoy ya los tiene con la reedición de ‘Everest, de Los Andes al Himalaya’, de Gastón Oyarzún, y ‘8 días perdido en la montaña (cita con el Tupungato)’, de Manuel Muñoz Tapia.

Los Perros Alpinos se definen de la siguiente manera: «No somos un club, no nos gusta la burocracia ni el papeleo, menos las normativas o reglas sin sentido, tampoco las obligaciones, nos somos atletas de alto rendimiento, ni los escaladores mas técnicos o fuertes, no nos auspician grandes marcas de montaña ni somos guías súper entrenados de alguna institución, solo somos un grupo de amigos que les gusta viajar y subir cerros, grandes y chicos, fáciles o difíciles, famosos o desconocidos, solo eso, nada mas… nada menos».

Uno de sus fundadores es Elvis Acevedo, montañero desde los 16 años, quien acumula más de 200 ascensiones repartidas entre Chile, Argentina, Perú, Bolivia, Ecuador, Marruecos, España, entre otros países. Ex Director de Andeshandbook, integrante del Proyecto Nomenclatura y de diversas iniciativas que buscan rescatar parte de la historia del montañismo nacional. Trabaja en el Centro de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Andrés Bello, bajista de los «Piolets Bluseros», dedica parte de su tiempo libre a buscar montañas poco conocidas y rutas no consideradas… y a tratar de subirlas.

Elvis, ¿Cómo nace la iniciativa de reeditar libros de montañismo discontinuados?

Hace rato trabajamos intentando rescatar relatos antiguos de ascensos y expediciones, ya que producto de nuestras investigaciones tenemos mucho material, eso lo compartimos a través de nuestra pagina web, bastante sencilla pero muy funcional, de ahí que notamos que lo poco que hay de literatura de montaña nacional es antiguo, esta descontinuado, o son versiones costosas. Había un sólo paso.

La idea de fondo de todo esto es “crear patrimonio” y “cultura de montaña”. La cantidad de personas que están practicando actividades outdoor relacionadas a la montaña aumenta día a día, lo que es muy bueno, pero un porcentaje alto se lo toma solo como una actividad física, onda voy al cerro en vez de ir al gimnasio. Pocos se interesan en conocer mas a fondo la historia de nuestras montañas y de aquellos pioneros que fueron a ellas antes que nosotros, y eso no es solo desinterés, también tiene que ver con el escaso material disponible que hay sobre estos temas, entonces con este proyecto buscamos aportar un granito de arena a que las personas tengan acceso a estas historias y siempre a un costo lo mas bajo posible, porque ese es otro tema, leer en Chile es bastante caro, muchas personas no compran libros no porque no quieran, sino porque no pueden, y en ese sentido, como el proyecto es sin fines de lucro, estamos logrando manejarlo a un costo basal muy bajo, lo que pone esta literatura al alcance de muchas mas personas.

Por otro lado, creo que tenemos una deuda grande con nuestros pioneros, que hay tremendas ascensiones y expediciones casi olvidadas por el escaso registro que hay de ellas, no puede ser que las generaciones actuales se formen viendo videos de youtube y pensando que los montañistas chilenos que van al Himalaya son los mejores de la historia. No pongo en duda el merito de esas expediciones, pero la historia de nuestras montañas está repleta de escaladas espectaculares, y montañistas que marcaron historia no por un viaje a una montaña lejana, sino porque lograron elevar el listón de la dificultad técnica y la exploración en Chile y Sudamérica sin la “vitrina himalayera”, siendo innovadores y atreviéndose a hacer cosas que en esos tiempos todos decían que eran imposibles. Aún hay montañas con una sola ascensión desde aquellos tiempos no tan lejanos, rutas no repetidas de gran dificultad que a veces son mucho mas difíciles que la ruta normal de un ochomil. Siento una deuda con aquellos escaladores, no es justo dejar que sus nombres y sus escaladas se pierdan en el olvido.

Hasta el momento han reeditado dos libros, el primero de ellos ‘De Los Andes a Los Himalayas de Gastón Oyarzun ¿Cómo fue el proceso?

De aprendizaje. Nunca habíamos hecho algo así, por lo que en el primer libro cometimos algunos errores que me dejaron un gusto un poco amargo, a pesar de que son cosas que la gente en general no va a notar mucho y no son graves. Por lo demás, gracias a la experiencia con el libro de Gastón hay muchas cosas que mejoramos en el proceso para el segundo y los siguientes, como el proceso de venta, en nuestro manejo con la editorial, en los formatos, la diagramación etc, y también hemos ido sumando gente que nos ayuda de diferentes maneras, como revisores, encargados de distribución y cosas así, todos voluntarios que le tomaron cariño al proyecto.

Posteriormente reeditaron ‘8 días perdido en la montaña’ de Manuel Muñoz ¿Imagino proceso parecido al anterior?

Mucho menos complicado, ya que pudimos tomar el formato de diagramación del primer libro y aplicarlo al segundo, por lo que cuando lo enviamos a imprimir iba listo, sin necesidad de cambios realizados por terceros, eso más todo lo aprendido con el libro del Everest, hizo que todo el proceso fuera mas fluido y menos tortuoso.

¿La elección de estos dos primeros libros obedece a algún lineamiento, gusto de ustedes, cercanía con los autores? ¿Por qué fueron estos los primeros?

No hay tanto donde escoger, no existe una gran cantidad de libros de montañismo nacional, así que tampoco teníamos tantas alternativas. El de Gastón fue fácil, tenia el original y conozco a Gastón lo que significaba que el proceso de conseguir las autorizaciones iba a ser mas sencillo, muy diferente al segundo donde el autor ya falleció hace años y nos costo bastante ubicar a algún familiar. Sin embargo, ese libro que compre alguna vez en una librería española, muy apolillado y amarillento y que es casi imposible de encontrar acá en Chile, tiene una historia que encuentro brutalmente entretenida, sin dar detalles para no hacer spoiler, siempre supe que era una historia que merecía ser rescatada del olvido, así que en el caso del libro del Tupungato si había un factor grande de “gusto personal”, debo admitirlo.

¿Cuál es el objetivo de ustedes con reeditar estos libros?

Como te comente en la primera pregunta, “crear patrimonio” y “cultura de montaña”, llámese conocimiento acerca de la historia de esta disciplina, forma de vida, deporte, o como se le de la gana llamarlo a cada uno. Seria muy feliz si en unos años tenemos una colección de 15 o 20 libros referentes al montañismo chileno y sudamericano, algo que no existe hoy en día, y que esa colección tenga costos que estén al alcance de todos y no de unos pocos, también me daría orgullo hablar con un montañista joven y que este sepa quien fue Eduardo García, Carlos Píderit, Juan Tangol, Eberhard Meier etc etc, o que les menciones montañas como el Alto de la Mamá o el Catedral del Barroso y sepan donde están y quienes los ascendieron, o al menos tengan una idea, todo debido a que pudieron leer sobre aquellas expediciones en estos libros. Creo que es muy sano sentir orgullo cuando una expedición chilena viaja lejos, pero hay escaladas y expediciones realizadas en Chile que merecen sin duda alguna la misma atención, y quienes las realizaron el mismo reconocimiento. Con eso me sentiría mas que pagado.

¿Cómo ha sido la acogida en la comunidad montañera?

Bastante buena la verdad, el libro del Everest esta agotado actualmente, y se vendió bastante rápido, el del Tupungato ha sido mas lento, pero hay que tener en cuenta todo lo relacionado a la pandemia, que ha hecho todo mas complejo, aun así no quedan muchas unidades. Me parece que habían ganas de leer, nos han llegado comentarios muy positivos, y en general, creo que la gente está contenta de poder acceder a estos libros que seguramente en muchos casos ni siquiera sabían que existían y a un costo decente. Hay personas que nos han agradecido vender estos libros a precio de costo, porque simplemente no pueden gastar 15 ó 20 lucas en un libro, no es que no quieran, no pueden, y ese es como el precio mínimo de casi cualquier libro en tiendas de montaña. Haber encontrado la manera de acercarles la historia de nuestras montañas y a un costo a su alcance, es algo que nos pone contentos. Para nosotros también ha sido un proceso bonito, lo hemos pasado bastante bien.

¿Se vienen más libros? De ser así, ¿Se puede adelantar algo de lo que sería el tercero? ¿Una pista?

Aprovechamos el tiempo de confinamiento para trabajar en varios, la verdad es que tenemos cinco libros en trabajo, de los cuales tres, están casi listos en el proceso digital. Llegado el momento creo que tendremos que elegir cual sale primero a impresión. También pudimos conseguir autorizaciones importantes, la Editorial española Juventud nos dio permiso para re editar toda su literatura de montaña, que ellos no trabajan desde mediados de los 90, no tienen nada de Chile pero si de Sudamérica, y tienen unas verdaderas joyas que cuando agotemos la literatura nacional, seguramente trabajaremos también. Tenemos permisos para los libros del Padre De Agostini y otros más que prefiero no mencionar aún, y además, unas compilaciones de relatos “sueltos”, que queremos trasformar en libros, eso más como proyecto personal, además de uno más personal aún, que tiene como idea escribir un buen libro sobre la historia completa del montañismo chileno, algo que tampoco existe como tal, sólo unas aproximaciones literarias de Evelio Echevarría pero que tratan sobre temas muy acotados. Así que la verdad tenemos bastantes ideas andando.

Uno ve la editorial Desnivel, una máquina de producir y publicar libros de montañismo, en nuestro país no son muchos los libros ¿Cómo evalúas la literatura de montaña de Chile?

Poca, difícil de conseguir y cara, aunque de buena calidad creo yo. Están los libros de Rodrigo (Fica) que son muy buenos trabajos, pero muy caros, lo que los pone al alcance de un público muy especifico, los libros de las diferentes expediciones chilenas a ochomiles, en formatos tapa dura, a todo color, grandes, muy lindos pero también muy costosos y además difíciles de encontrar, y eso seria, no hay mucho más, uno que otro por ahí, después, ya tenemos que comenzar a bucear en libros antiguos que se publicaron alguna vez y que para variar, no están disponibles en ninguna parte. Eso es lo que queremos cambiar, que la literatura de montaña en Chile sea harta, fácil de encontrar, y barata, sin sacrificar calidad.

Jugando a la imaginación, si tuvieras la ocasión de escribir o publicar un libro sobre algún montañero chileno ¿Sobre quién sería?

Aunque hay varios que tengo de referentes, hay un montañista del que todos dicen que fue el mejor, y cuando digo todos, me refiero a que los mejores de los mejores lo trataban a él como el mejor de todos. Si alguien es tratado así por los más destacados referentes de varias épocas, sin duda es alguien merecedor de un libro. Por supuesto me refiero al gran Cesar Vásquez.

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